Bios: Génesis. Jugando a ser un dios.

Presentación

¡Hola, gente!

Hoy os voy a hablar de un juego bastante controvertido, tanto por su autor como por su contenido y forma de jugarse. El BIOS: Génesis.

El autor de este juego es un señor llamado Phil Eklund, ingeniero aeroespacial y científico espacial. Este hombre tiene que ser un genio es su mundo interior, y cuando lo intenta plasmar para que otros vean y compartan todo lo que él tiene ahí dentro, da tanto detalle, tantas explicaciones y tantos datos, que uno se pierde de primeras y no se entera de nada.

Para entender las reglas tienes casi que estudiar más que en alguna asignatura de la Universidad. Te intenta contar tantas tantas cosas en las reglas, mezclando el cómo se juega con el porqué se juega así y las bases científicas de todo, que al final te tragas una cosa infumable que no tiene ni pies ni cabeza. Con el tiempo, paciencia y una buena taza de té o café, poco a poco vas viendo la luz y descubres que el galimatías que tenías por delante es una obra maestra.

Eso sí, si tienes alguien que te lo explique, enseguida le coges el ritmo al juego porque realmente todo es muy lógico y está muy bien encadenado, y soltarás la típica frase de «¡Pues no es tan difícil como yo pensaba!»

Y ya que este señor ha tenido que estudiarse la biblia de la biología para hacer este juego, pues no se ha quedado ahí, y ha seguido diseñando otros dos juegos que son la continuación temporal de éste, montando una trilogía que abarca desde la aparición de los primeros compuestos orgánicos hasta la conquista espacial. ¿ Y por qué se dice que son una trilogía? Pues porque son juegos independientes entre sí, pero hay unas reglas especiales para continuar la partida de uno a partir de lo obtenido en el anterior.

Si os gusta la biología y no os importa quebraros la cabeza con reglas e instrucciones digamos un poco difíciles, esta es vuestra saga de juegos.

¿De qué va Bios Genesis?

En este juego abarcamos los 4.000 primeros millones de años de los casi 4.600 millones de años de historia de la Tierra. Cada ronda engloba aproximadamente 200 millones de años (la evolución nunca se ha caracterizado por ser rápida…).

Los jugadores representamos un tipo de compuesto orgánico a elegir: un aminoácido (Jugador Rojo) que dirigen el Metabolismo, un pigmento (Jugador Verde) que controla la absorción y almacenamiento de energía, un lípido (Jugador Amarillo) responsable de la creación de células o un ácido nucleico (Jugador Azul) que controla la capacidad de reproducción. Cada uno tiene sus ventajas y sus desventajas a la hora de formar vida… Porque ese al fin y al cabo es el objetivo de este juego: la creación de la vida, primero como un microorganismo que solo es capaz de duplicarse a sí mismo mediante al división celular, y luego hasta macroorganismos que ya son capaces de una reproducción más compleja con la aparición del ARN. Bueno, también están permitidos los parásitos asquerosos que roban características de sus hospedadores (y puntos de victoria, muchos puntos de victoria)

Durante toda la partida se vive una tensa y brutal lucha por la supervivencia, intentando primero sobrevivir a los cataclismos y efectos que la naturaleza lanza sobre nosotros, para posteriormente luchar contra parásitos o competir por la supervivencia tanto en la tierra como en el mar y enfrentarnos a enfermedades, radiación y otros efectos que pueden arruinar nuestro organismo. ¡La extinción se cierne sobre nosotros constantemente!

Y si sobrevivimos con nuestro bichito hasta el final de la partida…. ¡nos podemos sentir muy muy orgullosos y competir por la victoria! ¿A quién no le gustaría ser un caracolillo, un gusanico o una estrella de mar? Eso sí, no es extraña la partida que termina sin un ápice de vida por ninguna parte, y te embarga la frustración y las ganas de mandar el juego, digamos, por ahí lejos.

Jugando a ser Gaia, diosa griega del origen de la vida.

Pues dándole un poco de mitología al asunto, voy a intentar transcribir una partida al BIOS: Génesis en modo solitario. En este modo se juega con dos compuestos orgánicos, por lo que me voy a autodenominar Gaia, diosa griega a la que se le atribuye el origen de la vida sobre la tierra.

¿Lograré hacer perdurar la vida o morirá víctima de un terrible cataclismo, siendo un planeta desolado y árido como Marte? ¡Recorred conmigo 4.000 millones de años para descubrirlo! Aunque, bueno, si os parece un recorrido demasiado largo, siempre podéis ir directamente a ver Mi opinión y saltaros la partida…

Turno 1. Al principios solo existía Caos.

Al principio solo existía el Caos, un profundo vacío en el que no había nada. De éste emergió Gea (la Tierra) y algunos otros seres primordiales: Eros (el Amor), Tártaro (el Abismo) y Érebo (personificación de la oscuridad y la sombra, que llenaba todos los rincones y agujeros del mundo).

No situamos aproximadamente hace unos 4.000 millones de años atrás (año arriba año abajo, tampoco hay que ser tan preciso). Toda la Tierra está sumida en un inmenso caos y no hay ni una sola región que propicie la vida tal y como la conocemos.

Somos unos lípidos y unos ácidos nucléicos que andan dando vueltas por ahí y que se llevan medianamente bien.

Del espacio comienza a caer sobre la superficie cometas ricos en elementos, como el agua, que dan lugar a la formación de los océanos sobre el planeta.

Gracias a esta formación, comienzan a formarse un par de lugares en los que la vida podría darse si se da la combinación necesaria de componentes… A estos lugares los llamaremos Refugios. Ambos tienen una serie de maná desorganizado (el maná son los bloques de construcción de la vida que probablemente estuvieron presentes o fácilmente creados en la Tierra temprana. Se presenta en cuatro colores: rojo = aminoácidos (proto-proteínas), amarillo = vesículas lipídicas (proto-grasas), verde = HAP (hidrocarburos aromáticos policíclicos) y pigmentos de pteridina, y azul = bases nitrogenadas (proto-ARN)), que podremos organizar y así dar lugar a la vida.

Intentamos organizar maná en el refugio en las fumarolas hidrotermales, que es un lugar totalmente seguro para la creación de vida, aunque un poco complicado a la hora de que se den las condiciones necesarias para su formación.

Por ahora hay suerte y parece que todo avanza bien.

Turno 2. Gea engendra a Urano

Gea, la del amplio pecho, de su propio ser y «sin mediar el grato comercio», trajo a Urano, el cielo estrellado, su igual, para cubrirla a ella, a Oreos, las colinas, y también a Ponto, la infructuosa profundidad del mar

Pasados 200 millones de años, todo sigue igual en la Tierra. Es posible que Marte también tenga una atmósfera en esta época e incluso que una tercera parte de su superficie esté cubierta de agua.

Surgen más lugares posibles para la vida, y los compuestos orgánicos vuelven a intentar organizar refugios y dar lugar a la vida.

Ambos compuestos siguen colaborando para que surja la vida en las chimeneas hidrotermales, y aunque van muy despacio, parece que todo marcha adecuadamente.

Turno 3. Gea alumbra a Crono, además de otros dioses.

Acostada con Urano, Gea alumbró a Océano de profundas corrientes, a Ceo, a Crío, a Hiperión, a Jápeto, a Tea, a Rea, a Temis, a Mnemósine, a Febe de áurea corona y a la amable Tetis. Después de ellos nació el más joven, Cronos, de mente retorcida, el más terrible de los hijos y se llenó de un intenso odio hacia su padre.

200 millones de años más tarde, el sol sigue siendo una estrella joven con continuas erupciones en su superficie, que derraman radiación hacia todos los planetas, incluida la Tierra. Los refugios que no están protegidos por alguna capa sufren las consecuencias, perdiendo algunos de sus componentes y debilitándose.

Un nuevo lugar para la vida está disponible, y nuestros compuestos siguen con su labor de ir generando las combinaciones necesarias para que se de la vida en su fumarola, que al estar sumergida en el agua, no sufre los efectos de la radiación solar.

Turno 4. Crono vence a Urano.

Urano se había ganado la enemistad de Gea debido a que después de haberlos engendrado, los retenía en el seno de su madre y no permitía que vieran la luz. Gea creó una gran hoz de pedernal y reunió a Crono y sus hermanos para convencerlos de que matasen a Urano. Solo Crono estuvo dispuesto a cumplir su voluntad, así que Gea le dio la hoz y le hizo tender una emboscada. Cuando Urano se encontró con Gea, Crono lo atacó con la hoz y lo castró. De la sangre que salpicó en la Tierra surgieron los Gigantes, las Erinias y las Melias. Crono arrojó al mar la hoz y los genitales amputados de Urano. A su alrededor surgió del miembro una espuma de la que emergió Afrodita.

Vuelven a pasar 200 millones de años, y los océanos comienzan a generar Oxígeno y Nitrógeno a través de reacciones químicas que liberan componentes a la atmósfera, aún primitiva que cubre el planeta.

Los lugares para la vida que había disponibles desaparecen casi por completo debido a las condiciones extremas que se generan. Sobreviven solo aquellos lugares con protección a la radiación y uno a punto de extinguirse al que casi no le quedan elementos para la creación de vida.

Pero, ¡oh que grata noticia!, el lugar en el que estábamos intentando generar vida desde el inicio de la partida consigue organizarse y generamos el primer microorganismo con vida sobre nuestra Tierra. Le vamos a llamar «Caqui» de forma cariñosa.

Caqui es una bacteria marina quimiolitotrofa, esto es, una bacteria come caca, ya que este tipo de bacterias se encuentran en los lugares donde están presentes cantidades considerables de amoníaco (lugares en los que la descomposición de proteínas es intensa y plantas de tratamiento de aguas residuales), como lagos y arroyos con salidas de aguas residuales debido al alto contenido en amoníaco.

Turno 5. Crono reina sobre todo el mundo.

Tras derrotar a Urano, Crono subió al trono junto a su hermana Rea como reyes de los titanes. Esta época del reinado de Crono se denominó la edad dorada, pues no necesitaban leyes ni reglas: todos hacían lo correcto y no existía la inmoralidad.

200 millones de años más, el planeta es nuevamente asolado por el impacto de un gran cometa radiaciones solares. El único refugio que quedaba sin protección ya desaparece y solamente es apto un lugar propicio para la vida en todo el planeta.

Nuestra bacteria sufre algunos efectos negativos causados por la evolución, pero logra sobrevivir y, aunque pierde sus dos mutaciones iniciales y algún otro gen que la protegía contra los picos de oxígeno, consigue otras dos mutaciones beneficiosas que la protegen tanto del oxígeno como de los caos generados por la evolución darwiniana.

Turno 6. Crono enloquece y la lía parda.

Crono supo de Gea que estaba destinado a ser derrocado por uno de sus propios hijos, como él había derrotado a su padre. Por ello, aunque fue padre con Rea de los dioses Deméter, Hera, Hades, Hestia y Poseidón, se los tragaba tan pronto como nacían.

En estos últimos 200 millones de años la temperatura se ha enfriado en el planeta, y menos mal, ya que si seguía subiendo de la manera en la que lo estaba haciendo, se hubiese producido un sobrecalentamiento que hubiese acabado con toda posibilidad de vida y extinguido la que ya hubiese. Se produce una rotura de Pangea, el único continente existente hasta el momento, provocando que cierta materia terrestre se mezcle con materia marina y posibilite más lugares para la vida.

Tanto el lípido como el ácido nucleico aprovechan esta coyuntura para intentar crear más formas de vida, ocupando en simbiosis los dos refugios hasta ahora disponibles en el planeta.

Por su parte, nuestro microorganismo es parasitado por una proteína, que aunque en principio pueda sonar a nocivo, si consigue llegar a una buena simbiosis con la misma, puede ser beneficioso a largo plazo. Tanto el parásito como el huésped consiguen nuevos atributos que los ayudarán a sobrevivir en este mundo cambiante.

Turno 7. Crono engulle como una avestruz.

Cuando iba a nacer su sexto hijo, Zeus, Rea pidió a Gea que pensara un plan para salvarlos y que así finalmente Crono tuviese el justo castigo a sus actos contra su padre y sus propios hijos. Rea dio a luz en secreto a Zeus en la isla de Creta y entregó a Crono una piedra envuelta en pañales, también conocida como Ónfalos, que este tragó enseguida sin desconfiar creyendo que era su hijo.

El planeta vuelve a sufrir radiación que tanto afecta a los refugios en los que se puede dar la vida. También hay picos de oxígeno que pueden afectar a los microorganismos que se han creado o han intentado sobrevivir a lo largo de estos últimos 200 millones de años. Al menos la temperatura es algo más cálida, lo que suele ser beneficioso para el origen de la vida.

Tanto el lípido como el ácido nucleico continúan con su afán por crear más vida, aunque no se han dado todavía las condiciones perfectas para la creación de nuevos organismos.

Por otro lado, Caqui sigue imparable su desarrollo. Ya ha alcanzado las cuatro mutaciones, lo que la convierte casi casi es un macroorganismo. Unos miles de años más y la tendremos ya correteando o nadando por el planeta. ¡Qué pronto se nos hacen mayores!

El parásito que la estaba «ayudando» a desarrollarse, sin embargo, ha caído víctima de la radiación y de la evolución darwiniana, así es que nuevamente está disponible como microorganismo para ser parasitada por algún patógeno. Esto nos va a venir mal a corto plazo, igual que antes, pero puede ser muy beneficioso para su madurez a largo plazo, así es que vamos a esperar un poco de tiempo antes de hacerla crecer.

Turno 8. Las madres siempre se las apañan para salirse con la suya.

Rea mantuvo oculto a Zeus en una cueva del monte Ida en Creta. Fue criado por una cabra llamada Amaltea, mientras una compañía de Curetes o Coribantes, bailarines armados, gritaban y daban palmadas para hacer ruido y que así Crono no oyese los llantos del niño.

Otros 200 millones de años y nuevamente radiación, pérdida de oxígeno y demás penurias por las que va pasando el planeta. La temperatura no ha variado en exceso, pero el calentamiento causa que los polos se derritan y una capa salina cubra toda la superficie terrestre, por lo que la mayoría de los compuestos orgánicos no son capaces de sobrevivir.

Nuestros dos compuestos orgánicos, ya formando parte de microorganismos, no lo pasan demasiado bien, pero aún así consiguen sobrevivir. Forman dos nuevos microorganismos. Uno de ellos necesita del calor para poder sobrevivir, y lo llamaremos «Calorin». El otro necesita de electrones libres en la superficie del agua (que los hay y muchos) para alimentarse, y va a ser llamado «Calambre». Es un poco flacucho, porque su refugio origen se vio muy sacudido por la radiación y tiene muy pocas características positivas para poder sobrevivir… ¡bienvenidos a los juegos del hambre!

Caqui pierde la mayoría de sus mutaciones, ha sido toda una tragedia, porque estaba ya a punto de caramelo para convertirse en un macroorganismo y se ha quedado hecho un despojo. Por fortuna, un sorprendente giro del azar hace que se reponga con una facilidad asombrosa a las adversidades de este periodo y finaliza con tres mutaciones muy ventajosas. Además, vuelve a ser parasitada por si amigo, que también consigue hacerse más fuerte y juntos comienzan su andadura para convertirse en un macroorganismo.

Turno 9. El karma es muy sabio.

Cuando creció, Zeus usó un veneno que le dio Gea para obligar a Crono a regurgitar el contenido de su estómago en orden inverso: primero la piedra, que se la dejó a Pitón bajo las cañadas del Parnaso como señal a los hombres mortales, y después al resto de sus hermanos.

Estamos a punto de que todo se vaya al garete. En estos 200 millones de años, el planeta se ha sobrecalentado de una manera alarmante debido a unas inundaciones de magna que se produjeron en el hemisferio norte. El planeta sigue sufriendo por la radiación y las bajadas de oxígeno, aunque esta vez ha sido más moderada.

Los refugios se mantienen ahí, de forma más o menos estables, aunque ahora mismo nuestros compuestos orgánicos están ocupados en otros quehaceres como para preocuparse de organizar materia.

Calorín lo está pasando francamente mal. Las mutaciones que había adquirido no han sido las adecuadas para hacer frente a los problemas que ha habido durante esta era, por lo que lo ha perdido casi todo y tampoco tiene capacidad de obtener más mutaciones.

Calambre, en cambio, parece que lo lleva mejor. No solo no ha perdido nada, sino que además ha conseguido una mutación que lo puede llegar a proteger tanto de los picos de oxígeno como de ser parasitado. Yo pienso que los parásitos son buenos a largo plazo, ¡pero quién sabe lo que pasa por la cabeza de un microorganismo!

Caqui está imparable. Seguramente en la próxima era se convierta ya en un macroorganismo, porque tiene todo a su favor y está muy muy protegido contra las caprichosas inclemencias del planeta. Su parásito también es más y más fuerte, y podrá ayudarlo enormemente en ese desconocido camino de ser un macroorganismo. Pero no lo diremos en voz demasiado alta porque nunca se sabe de dónde te puede venir la siguiente hecatombe…

Turno 10. La rebelión de las nuevas generaciones.

Tras liberar a sus hermanos, Zeus liberó del Tártaro a los Hecatónquiros y los Cíclopes, quienes forjaron para él sus rayos, el tridente para Poseidón y el casco de invisibilidad para Hades. En una gran guerra llamada la Titanomaquia, Zeus y sus hermanos y hermanas derrocaron con la ayuda de los Hecatónquiros y los Cíclopes a Crono y a los otros Titanes.

Por suerte entramos en un periodo de enfriamiento. Si hubiese vuelto a subir la temperatura, toda esperanza de vida hubiese muerto. El planeta entra en un estado de hibernación en el que ningún refugio está disponible debido al enfriamiento tan acelerado que se está produciendo. Esto causa también que se generen picos de oxígeno que afectarán seriamente a aquellos organismos que carezcan de protección.

Calorín lamentablemente no ha sido capaz de hacer frente a las inclemencias del planeta. Ni siquiera ha tenido la oportunidad de que la evolución se ponga de su parte, puesto que ya con los dos picos de oxígenos que se han producido en el planeta, se ha extinguido directamente.

Calambre también ha sufrido pérdidas, pero ha logrado sobrevivir. No está en su mejor momento, eso sí, y se ha vuelto totalmente vulnerable a los picos de oxígeno. Pero hemos de confiar en la evolución… no nos queda otra.

Caqui por fin pega el salto y se convierte en macroorganismo. Podría haber esperado un poco, pero dada la situación actual, no se fía ni un pelo de que las condiciones adversas del planeta le den un revés y no sea capaz de resistir alguna de las radiaciones que puedan llegar a suceder. Con todas las características y ventajas que tiene como microorganismo se convierte en una nueva especie terrestre, denominada «gusano aterciopelado».

Estos curiosos seres son animales nocturnos, principalmente porque se deshidratan en muy pocas horas en ambiente seco. En la actualidad se les encuentra sobre todo en zonas tropicales y muy húmedas. Son animales depredadores, que cazan activamente. Arrojan certeramente una secreción de naturaleza proteica en estado líquido a distancias de hasta 30 o 40 cm, la cual en contacto con el aire se coagula, inmovilizando a la presa. El gusanico se acerca hasta ella y roe su pared corporal, inyectando enzimas digestivas y sorbiendo la papilla semidigerida resultante, un modo de alimentación como el que observamos frecuentemente en arácnidos. Un primor de bichito, vamos.

Turno 11. Tras la victoria llega el saqueo y el reparto.

Tras la batalla con los Titanes, Zeus se repartió el mundo con sus hermanos mayores, Poseidón y Hades, echándoselo a suertes: Zeus consiguió el cielo y el aire, Poseidón las aguas y Hades el mundo de los muertos (el inframundo). La antigua tierra, Gea, no podía ser reclamada y quedó bajo el dominio de los tres según sus capacidades, lo que explica por qué Poseidón era el dios de los terremotos y Hades reclamaba a los humanos que morían.

Por fin, tras otros 200 millones de años, se forma la capa de ozono sobre la superficie del planeta, lo que le da protección a todos los organismos sobre los efectos de la radiación que tanto daño han hecho al origen de la vida. Todos los refugios se vuelven accesibles y hay un pico de oxígeno que no hace nada de daño a la vida ya existente.

Tanto el lípido como el ácido nucleico se animan a intentar crear más vida en estos últimos millones de años que quedan. El lípido consigue mantenerse en un refugio de los más primitivos que había, mientras que el ácido nucleico no tiene tanta suerte y es expulsado de inmediato del refugio en el que quería establecerse. No ha sido posible organizar ni siquiera un poco de maná.

Calambre va evolucionando poco a poco. Queda poco tiempo para que pueda desarrollarse como macroorganismo, pero al menos lo va a intentar.

Caqui sigue formándose cada vez más. Consigue nuevos órganos que lo vuelven más resistente como macroorganismo, por ejemplo, a los parásitos y las enfermedades. ¡Solo tiene que sobrevivir unos pocos millones de años más y podremos decir que hemos creado vida!

Turno 12. El pendón verbenero de Zeus.

Zeus era hermano y marido de Hera, con quien tuvo a Ares, Hebe y Hefesto. Zeus es famoso por sus conquistas de muchas mujeres mortales —entre las que destacan Sémele, Alcmena, Ío, Europa y Leda— y ninfas, de las que nacieron los fundadores de muchas dinastías helénicas. La mitografía olímpica recoge incluso uniones con las diosas Leto, Deméter, Dione y Maya.

Otra vez estamos al borde del abismo: una glaciación catastrófica amenaza con destruirlo todo si se sigue enfriando el planeta por otros 200 millones de años. Ahora mismo frío hace, mucho mucho frío. Los refugios sufren radiación, los microorganismos nubes de cenizas que los deterioran, y los macroorganismos quedan expuestos al cáncer. Por suerte, la capa de ozono los protege a todos de las radiaciones, aunque ahora mismo ningún microorganismo se vería afectado por este fenómeno.

Los refugios están revoltosos y no dejan de cambiar, eso sí, sin generar ningún tipo de vida. En este periodo es el lípido el que es expulsado del refugio en el que se encontraba y el ácido nucleico se hace fuerte en un refugio volcánico, consiguiendo organizar algo de maná. ¡Lo mismo surge vida en el último instante de este lugar!

Calambre se ha extinguido. No ha podido recuperarse de un revés de la evolución que lo ha dejado totalmente desvalido y ha desaparecido de la faz del planeta.

Caqui ya se ha formado por completo. Es un macroorganismo con todos sus órganos desarrollados y resistente a casi cualquier amenaza externa que pueda producirse.

Turno 13. Celosa, sí, pero con razón.

Hera era muy celosa de las conquistas amorosas de su esposo, y enemiga sistemática de todas las amantes de Zeus y de los hijos que tenían con él. Durante un tiempo, una ninfa llamada Eco tuvo el trabajo de distraer a Hera de estas aventuras hablándole incesantemente. Cuando Hera descubrió el engaño, maldijo a Eco a pronunciar solo las palabras de los demás.

Seguimos en época glacial, pero se prevé un calentamiento planetario que va a dar lugar a un mudo de agua, totalmente cubierto de agua, y con climia tropical. En este caso, la extinción se dará solamente con tres sobrecalentamientos del planeta en lugar de con cuatro. Ya queda poco para el fin de la partida… esperemos sobrevivir…

Poco a poco tanto el lípido como el ácido nucleico se van asentando en sus refugios. Queda poco tiempo, eso sí es verdad, pero lo mismo se puede llegar a crear algún que otro microorganismo antes de que lleguemos al fin de la partida.

Caqui sigue su camino, completamente formada. Lo mismo ahora que ya ha crecido, deberíamos cambiarle el nombre…

Turno 14. Poseidón, otro de los hermanitos.

Poseidón era el dios griego del mar y de los ríos, el creador de tormentas e inundaciones, y el portador de terremotos y de destrucción. Fue quizás el más perturbador de todos los dioses antiguos, pero no siempre fue una fuerza negativa. Era un protector de los marineros, y como domador de caballos, el patrón de esa cría de animales y caballos. El dios moraba en magníficas mansiones doradas bajo el mar, bellamente adornadas con coral y flores marinas. Tradicionalmente, este palacio submarino, que incluía los establos del dios de caballos blancos finos, se encontraba cerca de Egas en Eubea.

Aparentemente no contento solo con los mares, Poseidón a menudo interfería en los planes de Zeus, y una vez incluso intentó derrocar a su hermano con la ayuda de Hera y Atenea. Fue como castigo por esta traición que Poseidón fue hecho para construir los magníficos muros de Troya. La esposa de Poseidón era la nereida Anfitrita. El hijo más famoso del dios con Anfitrita era Tritón, que era mitad hombre, mitad pez. Sin embargo, como con las otras divinidades, Poseidón engendró muchos otros hijos con varias parejas. ¡Digno hermano de Zeus!

Y la cosa comienza a calentarse nuevamente. Surgen nuevos regugios, radiaciones y picos de oxígeno que no afectan a la vida que hemos conseguido crear (afortunadamente).

El lípido no consigue crear más vida, y el acido nucleico se diversifica con bastantes buenos resultados. Queda poco para que pueda darse un nuevo tipo de vida.

El antes conocido como Caqui sigue estable, viendo pasar las eras…

Turno 15. Hades, el tercero de los hermanitos.

Hades era el dios del inframundo y el nombre del lugar tenebroso bajo tierra que se consideraba como el destino final de las almas de los muertos. Era probablemente el más temido de los dioses, y es descrito como «sin piedad», «detestable» y «monstruoso». Era el único dios que no vivía en el Monte Olimpo; en vez de eso habitaba en un oscuro palacio bajo tierra. Hades se enamoró de Perséfone, la hija de Zeus y Deméter, y la raptó para que viviera con él. Cuando Hermes descubrió lo que había pasado, exigió que devolviera a Perséfone a Deméter, y se decidió que podría regresar al mundo si no había comido nada del Hades. Sin embargo Hades la engañó para que se comiera una semilla de granada, por lo que solo podría regresar al mundo de los vivos la mitad del año.

Estos 200 millones de años van a ser muy movidos: meteoritos asolan la superficie terrestre, para posteriormente congelarse todo y disminuir la temperatura de forma considerable.

Nuevos refugios se van formando, y los que ya existían se van organizando de forma adecuada.

El lípido no está teniendo mucha suerte con sus intentos por crear vida, pero el ácido nucleico consigue que desde uno de los refugios en los que estaba presente, se genere un nuevo microorganismo.

Este nuevo microorganismo es una bacteria electrogénica, que metaboliza sustratos orgánicos transfiriendo electrones al electrodo externo, con la posterior generación de electricidad. En este caso la vamos a llamar «Turbina». Tiene poco tiempo para desarrollarse como macroorganismo, pero es muy prometedora.

Y ya tengo nombre para mi macroorganismo antes conocido como Caqui: ¡Blandito!

Turno 16. Hera. Hermana y esposa.

Hera es la esposa de Zeus y reina de los antiguos dioses griegos. Hera representaba a la mujer ideal, era la diosa del matrimonio y la familia, y protectora de las mujeres en el parto. Aunque siempre fue fiel, Hera era famosa por su naturaleza celosa y vengativa (y con razón), principalmente dirigida contra las amantes de su marido y sus hijos ilegítimos.

Una niebla cubre todo el planeta a lo largo de estos 200 millones de años. La superficie se sigue enfriando y algunos refugios nuevos salen a la palestra.

Por fin el lípido consigue formar un nuevo microorganismo que sobrevive a la evolución e incluso adquiere alguna mutación beneficiosa. Es una bacteria reductora de sulfato o SRB (por sus siglas en inglés). Éstas son bacterias quimiolitotrofas que emplean sulfato como aceptor final de electrones en la degradación de la materia orgánica, proceso denominado sulfato reducción, que da como resultado la producción de Sulfato de Hidrógeno. Vamos a llamarla Diablesa, por eso del azufre…

Turbina marcha bien. La han parasitado y eso puede ayudarla a convertirse en macroorganismo antes de finalizar la partida. Está bastante bien protegida ahora mismo contra las inclemencias planetarias.

¡Blandito ya tiene mucha compañía!

Turno 17. Deméter. La más sensata.

Deméter era una de las deidades más antiguas del panteón griego. era la diosa de la agricultura y garantizaba la fertilidad de la tierra. Protegía tanto la agricultura como la vegetación. Su estrecha relación con la tierra la heredó de su madre Rea. Deméter era probablemente una reencarnación de las diosas de la Tierra locales veneradas en las comunidades rurales de la Grecia de la Edad de Bronce.

Se forma Ur, uno de los primeros continentes que se crearon en el planeta. En el período inicial de su existencia, Ur fue probablemente el único continente en la Tierra, y es considerado por algunos como un supercontinente, a pesar de que probablemente fuera menor que la actual Australia. Las radiaciones ya no nos afectan porque tenemos capa de ozono que nos protege, y surgen dos nuevos refugios (a buenas horas mangas verdes).

Diablesa sigue mejorando, aunque no creo que le de tiempo de evolucionar a microorganismo, dado que este es el penúltimo turno de la partida.

Turbina sí va genial. Ha perdido a su parásito, cosa que no mola nada, pero tiene un par de mutaciones que le pueden servir para convertirse en microorganismo en el último periodo de este Génesis.

Blandito es feliz viendo como todos los demás intentan llegar a ser tan grandes como él.

Turno 18. Hestia, la más venerada.

Hestia era la diosa virgen del hogar, la familia y la hospitalidad. Es la hija mayor de Cronos y Rea, la más mayor y la más pequeña, ya que fue la primera en nacer y ser devorada, pero la última en ser regurgitada por su padre. Por su papel de protectora de la familia y la comunidad política, se le hacían regularmente sacrificios y ofrendas en el hogar de cada familia y en los fogones públicos de la ciudad o pueblo.

Vaalbará se rompe, dando lugar a otros supercontienetes como Ur. Vale, sí, este evento nos ha salido un poco desordenado porque cronológicamente primero iría este evento y posteriormente el que nos ha salido en el turno anterior… Pero bueno, omitiendo ese pequeño detalle, podemos decir que nuevamente estamos a salvo de la radiación gracias a la capa de ozono, el clima se torna cada vez más gélido y se generan nuevos refugios.

Finalmente acabamos la partida con un montón de refugios disponibles, ya que al final se han generado un montón que no hemos podido aprovechar, sobre todo de la plataforma continental, que hemos tenido gran parte de la partida bloqueada.

Diablesa vive, pero solo como microorganismo, no es capaz de hacerse macroorganismo.

Turbina sí, ¡Turbina se convierte en una hermosa almeja marina! Ya no vamos a renombrarla, puesto que la partida va a finalizar, pero lo ha conseguido por los pelos y es un organismo ahora mismo la mar de básico, sin ningún órgano ni casi nada de nada.

Blandito lo ha conseguido. Es un pedazo de macroorganismo, de una antigüedad asombrosa, y totalmente formado. ¡Y es el que nos va a dar la victoria! ¡Viva Blandito!

Puntuación final.

Vamos a hacer una tablita con la puntuación obtenida:

CriterioLípido (amarillo)Ácido Nucleico (azul)IA (rojo y verde)
Número de cubos y/o biontes en seres vivos91
Organismos extinguidos11
Dominación Trófica4164
TOTAL14184

Finalmente el ácido nucleico, que toda la partida ha ido mucho peor que el lípido, ha ganado la partida. Al compartir macroorganismo con todos los jugadores, los 12 puntos de victoria del lípido han sido repartidos, por lo que su puntuación ha bajado mucho con respecto al azul, que ha generado un macroorganismo él solito.

De todas formas, esta puntuación es totalmente orientativa de cómo me ha ido la partida, ya que en el modo solitario no hay puntuación y simplemente hemos conseguido una victoria terrestre, ya que hemos acabado la partida con Biontes de ambos colores en macroorganismos terrestres, bien por separado, bien en un único macroorganismo con un endosimbionte. ¡Este último caso ha sido el nuestro gracias a Blandito!

FIN

Mi opinión

¡Pues aquí estamos! ¡Mae mía qué denso es este juego si tratas de jugarlo con criterio y metiéndote en el tema! Si lo juegas simplemente siguiendo las reglas y ya, pues será como cualquier otro euro, en el que te pasas la partida moviendo cubitos y tirando algunos dados y ya. Lo que mola es meterse en el juego.

Y en este juego te puedes meter hasta donde quieras… hasta el nivel de compuestos químicos si es tu deseo, ya que vienen detalladas (y me han dicho que de forma totalmente certera) incluso las reacciones químicas de los organismos.

De todas las personas con las que lo he jugado, les suele gustar mucho a aquellas que tienen relación media o directa con la biología y con la química, o al menos sienten pasión por la creación de la vida y la historia de nuestro planeta.

A mí es un juego que me gusta y me frustra a partes iguales. Por una parte el tema me encanta y pienso que está muy bien implementado y que tiene un buen rigor científico (soy una ignorante en biología y química, que conste, que lo mismo es una patata y a mí me parece soberbio). Por otra parte, la aleatoriedad de la destrucción me pone de los nervios. Me consta que es cierto que la vida no fue tan sencilla de crear, que había muchas más probabilidades de que no se crease la vida a que sí se crease, pero me da coraje que mis bichitos, que he creado y les he puesto nombre con tanto cariño, se me extingan.

Creo que en solitario es un juego que va bastante bien, y a más jugadores tampoco es que tenga una interacción brutal, así es que también me gusta. (¿Os he dicho que odio cuando me «rompen» cosas en aras de que el juego tenga mucha interacción entre los jugadores?).

Por mi parte, os diría que lo probaseis antes de buscarlo de segunda mano, porque creo que de primera mano está agotado… a menos que a alguna editorial se le ocurra reeditarlo.

Y vamos a ir ordenando pensamientos con la lista de cosas de lo que me gusta y de lo que no:

Cosas que me gustan:

  • El tema. La generación de la vida mientras nuestro planeta se forma. Es un tema realmente interesante y desde mi punto de vista, muy bien implementado.
  • Los textos en los componentes. Eso de que cada evento, cada refugio, cada bacteria, cada mutación, tenga un texto que la describa más allá de su funcionalidad en el juego, me parece muy acertado para conseguir meterte dentro de la partida y sentir que estás viviendo la creación y destrucción del planeta.
  • El tamaño. Todo se guarda en una cajita realmente pequeña y compacta. Genial para el transporte. Aunque luego en mesa pequeño no es, que conste.
  • El modo en solitario. Supongo que es porque el juego tiene un modo cooperativo que se traslada más o menos de forma directa al modo en solitario, pero me parece una forma de juego muy elegante. Realmente, la dificultad del juego no es cumplir el objetivo de victoria del modo en solitario (llegar a tener uno o varios macroorganismos con presencia de ambos biontes principales), sino sobrevivir a la terraformación.

Lo que no me gusta:

  • El manual. Entender los manuales de este autor es realmente infernal, porque mezcla las reglas con la ciencia y las explicaciones técnicas de porqué tal o cual regla se aplica en determinadas circunstancias. Es muy muy confuso.
  • La duración. Creo que llega un momento en que se me hace algo larga la partida normal. En las reglas hay una opción para «partida reducida» que veo algo más óptima en duración que la llamada «partida normal».

 

Cosas que no me explico por qué a otros no les gustan:

  • El azar. Hay gente que dice que el juego es demasiado azaroso. Y sí, pero no. Si consigues hacerte con un microorganismo fuerte, con mutaciones buenas, que te ayuden a sobrevivir a los diferentes eventos negativos que se presentan, es difícil que se extinga, pero claro, hasta que llegas a ese punto puede ser muy frustrante el no conseguir ese nivel de evolución. Pero creo que ese azar es una parte muy importante del juego, ya que simboliza la dificultad para la creación de la vida tal y como la conocemos en nuestro planeta.
  • Es muy difícil. Es cierto que tiene muchos detalles, pero con una hoja guía o con un resumen a tu gusto (o al gusto de otro que te mole) de las reglas, el juego no es tan complicado. Eso sí, debes entender qué estás haciendo y por qué para que la cosa fluya de una forma más natural. Si lo único que ves son cubitos y discos aplastados, puede ser que la partida sea un infierno para ti porque no podrás entender por qué ahora no puedes mover cubito o ahora sí hay que tirar los dados.

 

Y ya llegamos al final de esta partida al Bios Génesis. Me ha costado un montón escribir todo esto, porque poner en pie todo lo que pasa por mi cabeza cuando juego no es tan sencillo como imaginaba, pero a mí me ha valido la pena. ¡Espero que a vosotros os sirva también!

¡Hasta luego, gente!


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