La ciudad nunca dormía del todo. Incluso a esas horas, cuando el cielo apenas comenzaba a aclararse entre los tejados, el ruido seguía ahí.
Jugando en solitario, y mis gatos
La ciudad nunca dormía del todo. Incluso a esas horas, cuando el cielo apenas comenzaba a aclararse entre los tejados, el ruido seguía ahí.
La niebla baja aún se aferraba a las raíces y a los bordes del arroyo, como si no quisiera irse del todo cuando el día comenzó a clarear. Entre los robles viejos, la luz de la mañana se filtraba en hebras finas, verdes y doradas, que apenas rozaban el suelo cubierto de musgo. Allí, en el corazón del claro, el Mentor había encontrado por fin una posición cómoda.
El semáforo se apaga y el Baby Rocket sale disparado, ligero, casi frágil. No es el coche más rápido del campeonato ni el más resistente, pero tampoco pretende serlo. Cada curva exige una decisión. Cada recta plantea una tentación.
Colonos de cuatro grandes potencias mundiales han descubierto nuevas tierras con nuevos recursos y oportunidades. Los romanos, bárbaros, egipcios y japoneses se instalan aquí al mismo tiempo para expandir las fronteras de sus imperios.
¡Tienes que salvar a esos lindos gatitos que viven en la Isla de los Gatos del malvado Lord Vesh Darkhand! Tienes un barco y muy poco tiempo para hacerlo… ¡Date prisa!
Eres el orgulloso dueño de una pequeña compañía de conservas, que tiene una flotilla, bueno, un barco, con el que pescar por el litoral español. ¿Lograrás que tu empresa triunfe?
Nacida en las callejuelas del barrio de los tintoreros, Pizca aprendió desde pequeña a moverse con sigilo, a escuchar más de lo que hablaba, y a distinguir el tintineo de una moneda desde el otro lado del mercado. Su madre, una curandera errante de la raza de los Persona Gato, murió joven, dejando a Pizca al cuidado del maestro Alther, un archivista jubilado con más libros que paciencia.
Los eventos malignos han tomado tu Reino de las Tierras del Norte. Tu padre, el viejo rey Hendryc Arath, ha muerto, asesinado por rivales al trono, liderados por tu propio hermano malvado. Estos usurpadores ahora controlan el palacio con su guardia real mercenaria.
Antes de que los nombres fueran tallados en piedra y las rutas señaladas por torres, hubo un tiempo de nieblas y sombras. En el centro del mundo, en una vasta región montañosa a la que hoy se le conoce como Thur-Gar, despertaron los Valarka, nacidos del calor de la tierra y del hambre de los vientos.
El viento de primavera acariciaba suavemente las laderas cuando Elaria llegó a la cima del sendero de piedra. Ante ella, asentada en el borde del pueblo de High Rannoc, se alzaba una pequeña cabaña de madera y piedra. La hiedra trepaba por sus muros hasta rozar el tejado musgoso, y las ventanas, cubiertas de polvo, reflejaban pálidamente la luz dorada del atardecer.
Mi nombre es Velmorinor. No por designio mortal, sino porque el mundo se quiebra al pronunciarlo.
Me llamo Tib Larín. Grumete del Bone Blade. Algunos dicen que soy más lengua que músculo, y puede que tengan razón. Pero también soy el único que aún recuerda lo que era tener alma en esta tripulación de sombras.