Pocket Civ. Una civilización a papel y lápiz

Hola, gente! Últimamente estoy viajando mucho los fines de semana y necesito ir ligerita de equipaje, así es que me estoy interesando mucho por juegos que no necesitan mucho material para ser jugados. Y mira por donde, el otro día me acordé de este juego de civilizaciones que tenía descargado y me dio por llevármelo conmigo.

El juego es totalmente gratuito y se juega con unos pocos folios de reglas, opcionalmente 16 tarjetas de eventos, un folio (o más, si sois pulcros y queréis pasar a limpio vuestra civilización después de algunas eras) y un lápiz y una goma. ¡Fantástico de transportar!

Y como me encantan los juegos de civilizaciones, pues hasta me he animado ha hacerme un print and play de tablero del juego, que también están los ficheros para descargárselos, y poder jugarlo sobre una mesa sin escribir nada de nada.

Es un juego viejuno, muy viejuno, pero creo que tiene su encanto. Y es muy muy transportable.

¿De qué va Pocket Civ?

Se puede intuir un poco por su nombre, cuya traducción sería Civilización de Bolsillo. Es un juego para uno o dos jugadores (yo solo lo he jugado a uno), en el que partes de un mundo con algunos recursos naturales, y una capacidad de reproducción bestial, y tienes que ir evolucionando y construyendo tu civilización.

Como es normal, y para evitar la sobrepoblación, los problemas en forma de desastres naturales, invasiones y guerras internas, irán asolando la región. Solo gracias a tu capacidad de reproducción conseguirás sobreponerte a todos los desastres que vendrán, que no serán pocos. Eso sí, a medida que vayas descubriendo avances en tu civilización, los desastres se podrán ir paliando un poco y no te destrozarán tanto.

Es curioso que cuando decides realizar un avance, en vez de salirte el evento que ese desastre atenúa, te sale justo el que no tienes nada para contrarrestarlo. Pero eso es otro tema a discutir en alguna página sobre la ley de Murphy…

La partida se divide en 8 eras, y en cada una de estas eras se jugarán un número indeterminado de rondas (de 1 a 16). En cada una de las rondas, podrás realizar todas las acciones de las que seas capaz en función del número de tribus o habitantes que tengas en cada una de tus regiones. Las acciones son muy variadas y van desde plantar arbolitos, a construir monumentos, pasando por levantar ciudades e incluso ir a buscar oro.

También hay que tener en cuenta que los avances tienen su lado positivo y su lado negativo, al menos algunos de ellos. Por ejemplo, la construcción de carreteras es bien porque ayuda a que las tribus se muevan entre regiones de forma más rápida, peeeero es mal porque las epidemias se propagan con más facilidad… ¡Todo tiene sus pros y sus contras!

He visto que han creado un juego de PC que está en Steam y que se basa en este juego. No sé cómo estará porque no lo voy a pillar pudiendo jugarlo en papel, pero creo que es bastante fiel a la versión impresa. Supongo que será mucho más rápido de jugar y más limpio (no tienes que emborronar una hoja), pero sigo prefiriendo la versión en papel. Además, mi objetivo es que sea transportable, y el portátil no entra en esa categoría.

Os dejo por aquí la presentación de este juego que hay en la página oficial del autor y en la BGG:

Pocket civ

Un juego de Solitario de Civilization lo suficientemente compacto como para jugar en un avión. Ojalá. Bueno, quizá no, pero casi… en su forma más básica.
Usa tribus para expandir tu civilización, crear ciudades, adquirir avances, construir maravillas y emprender expediciones, mientras te preparas para la devastación que traerán los eventos aleatorios. Solo con una planificación cuidadosa y un poco de suerte tu imperio resistirá la prueba del tiempo.
PocketCiv es un juego imprimible que ofrece una experiencia de civilización para uno o dos jugadores. PocketCiv está disponible en dos versiones: Deluxe y Básica. La versión Básica es la más básica, donde se juega con la baraja de cartas proporcionada, un bloc de papel y un lápiz. Esta versión es muy portátil. Sin embargo, si prefieres una experiencia más parecida a la de un juego de mesa, puedes descargar el resto de las ilustraciones y montarlas en cartón, cartón para ilustraciones (mi nuevo material de montaje favorito) o cartón pluma.
El diseño inicial se puede configurar de forma aleatoria o, para un desafío adicional, se puede utilizar uno de los escenarios predefinidos por el autor.

De la página web oficial del juego y su entrada en la BGG

Podéis hacer clic aquí para ir a la página oficial del juego.


Mis partidas

Voy a dejaros por aquí los diferentes capítulos de mis partidas.

Para que se vea más claro, voy a hacer el tablero de juego con un editor de imágenes, porque sino, las fotos de mis papeles, aunque muy útiles para mí, son totalmente ilegibles para el resto de la humanidad (alguna pondré por ahí para que se vea).


Mi opinión

Y llega el temido momento en que tengo que poner en orden mis ideas…

Los juegos de civilizaciones son mi debilidad, tanto en PC como en mesa. Eso sí, es muy difícil encontrar un juego de mesa de civilizaciones que tenga, por una parte, modo en solitario, y por otra parte, que sea fácil de transportar. Y el más difícil todavía: que puedas dejar en cualquier momento y retomar por donde ibas sin perderte.

Pues este juego lo tiene todo, papi.

Cierto es que al principio es frustrante, y mucho, y muchas de las partidas que he jugado las he terminado en eras tempranas porque habían sido un auténtico desastre de muerte y destrucción sobre mis tribus. Pero en otras he conseguido avanzar bastante e incluso he llegado a la era 8 con algo de dignidad.

Voy a ir poniendo mi lista de cosas, que así no divago tanto y me organizo mejor…

Cosas que me gustan:

  • Es totalmente transportable, más que nada porque con el libro de instrucciones, un lápiz, una goma y un par de folios ya lo puedes jugar. El tema de las tarjetas de evento, yo lo suplo tirando un dado de 16 caras. En cada era tengo cuidado de que no repetir el mismo número. De esta forma, ni siquiera necesito el mazo de tarjetas.
  • Es gratis. Esto siempre es un plus. Y además, puedes encontrar fácilmente versiones «deluxificadas» del juego si quieres hacerlo más bonito, si quieres hacerte un tablero, si quieres las cartas más ilustradas… Yo soy más bien minimalista en este sentido, pero se puede conseguir todo lo maqueado que te guste.
  • Está traducido al castellano. Y he de decir que, quitando un par de cuestiones que tampoco estaban muy claras en las reglas originales, la traducción es totalmente correcta. Y así, no te tienes que comer la cabeza en traducir mientras juegas.
  • Tienes la sensación de que estás desarrollando una civilización cuando lo juegas. Es cierto se puede llegar a pensar «madre mía, la civilización más desgraciada del mundo mundial!», pero si cada era la ves como un periodo enorme de años, tampoco son tan disparatadas las desgracias que te van ocurriendo…

Lo que no me gusta:

  • La sensación de «vaya kk de partida, esto es un despropósito, se me ha destruido todo en un única ronda, todo me pasa a mí…» es bastante recurrente. Pero si eres capaz de sobreponerte a ella, se suele poder resurgir de las cenizas y seguir con la partida.
  • La hoja del mapa acaba hecha una porquería. Y puedes pensar «no apretaré tanto el lápiz cuando escriba», pero no sirve de nada, porque hay tantas modificaciones que finalmente tendrás que hacer una copia o jugar en la inmundicia.
  • La duración es larga, muy larga. Una partida no se puede jugar en una sentada. A mí, que me gusta comenzar y terminar las cosas, me causa desasosiego. Lo bueno es que el juego es fácil de guardar… solo hay que dejarlo al final de una ronda y guardar bien el mazo de eventos (que en mi caso, como lo hago con un dado ni eso). No sé, pero una partida se puede ir fácilmente a 5 horas.
  • Se hace difícil elegir al principio entre tanto avance. Qué prefieres desarrollar, la agricultura o la música? Pues no tengo ni idea, la verdad. Los avances los haces, al principio, por el número de tribus disponibles que tienes… pero a medida que el juego avanza, la cosa se complica. Creo que, al menos para mí, el elegir avances es lo que más tiempo me consume del juego.

Cosas que no me explico por qué a otros no les gustan:

  • La mayor crítica que he encontrado es que es una sucesión de catastróficas desdichas. Y sí, no lo voy a discutir porque así es. Pero teniendo en cuenta que jugamos «eras», cuyo término implica que son varios miles de años… tampoco lo veo tan catastrófico comparado con la realidad. ¿Qué a ti te duran solo unos minutos? Pues sí, pero pensando en conjunto, no es tan tan diferente de la realidad.
  • Hay otra crítica, pero es a medias: el juego es repetitivo cuando llevas unas cuantas partidas. ¿Y por qué a medias? Porque hay gente que piensa así, y gente que lo contradice totalmente. Los primeros turnos son casi siempre iguales porque es que no da para más la población… pero a partir de ahí, hay miles de combinaciones posibles para desarrollar la partida, por no hablar de los eventos, que son totalmente aleatorios y aparecen cuando quieren. Así es que no estoy de acuerdo en absoluto con esta afirmación. Si bien los primeros turnos pueden ser muy parecidos, a partir de ahí el juego vuela para donde le da la gana.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *