Cartas y tiradas
Última crónica de la Partida 1 del juego 32% del día 7.
Si acabas de aterrizar y quieres hacerte una idea de qué va el juego 32%, haz clic aquí para ir a la página donde más o menos explico de qué va esto, y si quieres descargarte directamente las instrucciones, puedes hacer clic aquí.
La carta es un 5 (una meseta : llanura rocosa, desierto, pradera, llanura nevada, etc.) de corazones (rojo: ves a lo lejos)
La tirada es un 1 (recursos naturales: troncos, hojas, hierba, ramas, enredaderas, rocas, pedernal, hielo, agua, barro, corteza, etc.) y con los corazones de la carta de antes, pasas parte del día recolectando.
Desarrollo
Este ha sido mi último amanecer.
No porque el sol vaya a salir… aquí nunca sale ni se pone, sino porque, dentro de poco yo ya no estaré para verlo.
Me he despertado sin prisa. No había razón para correr. Hoy no había objetivo, no había misión. Solo un día más de vida, una última oportunidad para ver este mundo sin el peso de la desesperación.
Así que caminé.
Seguí adelante sin rumbo, sin destino, con el único propósito de ver hasta dónde podía llegar. Y entonces, el paisaje cambió una vez más.
Llegué a una llanura.

Un terreno vasto, vacío, una extensión interminable de suelo estéril. No había árboles, ni montañas, ni mares. Nada. Solo un horizonte sin interrupciones y un cielo que nunca oscurece.
El silencio aquí es… distinto.
El ruido sigue presente, pero es más bajo, más distante. Como si el mundo entero estuviera conteniendo la respiración.
Por primera vez desde que llegué aquí, me sentí pequeño.
En el bosque, en las ruinas, en la costa… siempre había algo alrededor, algo que llenaba el espacio. Aquí no. Aquí solo existo yo.
Y pronto, ni siquiera eso.
Mientras caminaba sin rumbo, me encontré con algo en el suelo. Una piedra. No una roca cualquiera. Su superficie era lisa y curva, como si el tiempo la hubiese pulido hasta convertirla en algo casi artificial. Era hermosa en su simpleza, en su imperfección.
La recogí. Tal vez porque quería llevarme algo conmigo. Tal vez porque quería aferrarme a algo real antes de que todo terminara. Pero… ¿quién iba a encontrarla cuando yo ya no estuviera? ¿Quién sabría que alguna vez caminé por aquí? La dejé caer de nuevo sobre la tierra.
Aunque este planeta ha sido mi prisión, también ha sido mi último hogar. No quiero terminar este diario con desesperación. No quiero que mis últimas palabras sean solo tristeza. Así que, si alguien encuentra esto… Si alguna vez alguien lee esto… Quiero que sepa que, al final, aprendí a ver.
Aprendí a ver lo que nunca aprecié cuando tenía la oportunidad. El valor de lo que dejamos atrás. La importancia de cada despedida. La belleza de lo que parece insignificante.
No sé si hay algo después de esto. No sé si mi cuerpo se convertirá en polvo en este planeta, si el viento se llevará mis palabras, si todo lo que fui será olvidado. Pero al menos sé que viví.
Y eso, en el fondo, es suficiente.
Voy a respirar hasta que no pueda más.
Voy a dejar que este mundo me abrace.
Voy a cerrar los ojos ahora. El marcador de oxígeno está a 1% y parpadeando.
Adiós.

Se me han saltado las lágrimas mientras escribía el final. Qué penica, qué desesperación, qué impotencia…
Esta ha sido una de las experiencias con las que he experimentado más angustia de todas las que he jugado. Quizás me he metido demasiado en el personaje y he acabado sintiendo su dolor. Pero bueno, ¡eso significa que la historia es buena! Al menos a mí me lo ha parecido.
¿Y esa imagen del final que he encontrado? A mí me ha resultado evocadora. Al más puro estilo Stephen King.
Hasta luego, gente!
32%. Partida1. Día 6. De 10% a 5% de Oxígeno.
Día 6. El fin de la esperanza. 32%.
32%. Vida o muerte en un planeta extraño.
Te despiertas en un planeta desconocido y misterioso con un 32% de oxígeno en el display de tu traje…