Cartas y tiradas
Comencemos con la crónica de la Partida 1 del juego 32%. Día 1.
Si acabas de aterrizar y quieres hacerte una idea de qué va el juego 32%, haz clic aquí para ir a la página donde más o menos explico de qué va esto, y si quieres descargarte directamente las instrucciones, puedes hacer clic aquí.
Y ahora, sigamos con la carta del día.
Mi carta de exploración es una J (Numerosas criaturas : insectos que pican, criaturas aladas en el cielo, manadas de animales de pastoreo, bestias nómadas, etc) de rombos (rojo: ves a lo lejos)
Hago la tirada del dado para ver qué recolecto, y me sale un 2 (alimientos: frutas, plantas, animales pequeños, peces, hongos, etc) que junto con los rombos de la carta de antes, dan la frase «Te topas con…»
¡Vamos allá con la historia!
Desarrollo
No sé si es de noche o si sigue siendo de día. Aquí no hay cambios en la luz, no hay sombras que alarguen su forma para indicarme que las horas avanzan. Solo tengo una certeza: mi traje ha bajado al 28%. He consumido un 4% de mi tiempo restante en este planeta. Así que este es el final del primer día.
Hoy he visto algo que ojalá no hubiera visto.

En la distancia, más allá de la espesa vegetación, una nube de criaturas voladoras revoloteaba en el aire, una masa de formas que se agitaban y se retorcían en un vaivén inquietante. No pude distinguir sus detalles, pero su movimiento me revolvió el estómago. Eran demasiadas, todas juntas, todas girando en espiral como un enjambre sin orden. El zumbido que generaban era ensordecedor, más aún de lo normal. Quise creer que eran pequeñas, que no serían más que insectos danzando entre sí… pero ¿y si no? ¿Y si son enormes y solo parecen pequeñas porque están muy lejos?
No me quedé a averiguarlo. Di media vuelta y me largué en la dirección opuesta.
El hambre me golpeó con fuerza al poco tiempo. Apenas había caminado cuando me di cuenta de que mi estómago rugía con una desesperación que no recordaba haber sentido nunca. Las raciones de emergencia que tenía en los bolsillos no durarían ni un día a este ritmo. Y el pensamiento de morir aquí de inanición, solo en este lugar repugnante, se volvió insoportable.

Por suerte (¿o por instinto?), encontré unas plantas que parecían… comestibles. ¿Cómo lo sé? No lo sé. Solo sé que mi cuerpo me gritaba que probara algo, lo que fuera. Eran extrañas, sí, con un tacto suave y fibroso, de un color apagado que no parecía tóxico. Tomé un pequeño bocado, apenas rozándolo con la lengua. Esperé. Nada. Probé un poco más. Seguí esperando. Como no me morí ni empecé a convulsionar, decidí seguir comiéndolas poco a poco.
Tal vez me envenené dentro de unas horas. Tal vez no. Pero necesitaba comer.
Ahora que me detengo a escribir, lo único en lo que puedo pensar es en salir de aquí.
Este planeta me repugna. Su luz sin fin, su ruido constante, esas cosas que vuelan en el horizonte y el hambre que me obliga a actuar como un animal. Cada minuto que paso aquí me recuerda que este no es mi hogar.
Necesito encontrar una forma de volver.
Que sensación más mala me está generando este planeta. Depresión, ansiedad… uff!!
A ver si mañana mejora algo la escena…
Hasta luego, gente!
32%. Partida 1. Preparación. 32% de Oxígeno.
Acabo de despertar en un mundo bastante desagradable para mi gusto. 7 días me quedan… 32%.
32%. Partida1. Día 2. De 28% a 23% de Oxígeno.
Día 2. Las cosas van mejorando. 32%