El Guardián del Claro. Para un ratillo de diversión.

Hola, gente!

Hoy os presento un RPG para jugar en solitario y echar un ratito bueno. Es un sencillo RPG de una sola página con una presentación encantadora, en el que la ambientación es encantadora y el objetivo muy muy sencillo de entender. Eso sí, la suerte será la que determine si alcanzarás o no tu objetivo y poco puedes hacer para cambiarlo.

Os voy a ir poniendo los enlaces a la página oficial del juego, por si queréis ir echándole un vistazo de primera mano, antes de pasar a mis descripciones.

¿De qué va El Guardián del Claro?

Os voy a dejar directamente la presentación del juego, porque es tan sencilla y tan completa que poco más tengo que añadir…

Eres un espíritu del bosque y un joven guardián en entrenamiento, cuyo mentor confía en ti lo suficiente como para que puedas llevar a cabo tus tareas solo mientras él se prepara para una buena siesta. 
Tu objetivo es simple: no despertar a tu mentor.

——– De la página oficial del juego, traducida del inglés ——–


Mis partidas

Voy a ir dejando por aquí las partidas que juegue a El Guardián del Claro.


Mi opinión

El Guardián del Claro es un juego para verlo pasar. Simplemente te sientas, te lo imaginas y vas viendo como van pasando las cosas por delante tuya. No tienes capacidad de reacción, así es que las cosas van viniendo y sucediendo por sí solas.

Si no te apetece comerte la cabeza es ideal, porque simplemente estás ahí como mero espectador de lo que sucede a tu alrededor.

Los componentes que se necesitan para jugarlo son minimalistas: dos dados de seis caras, uno de 20 caras y un papel con dos escalas de 10 posiciones cada una. En el momento que una de las dos escalas se llenar, finaliza la partida.

La mecánica es simple: en la preparación eliges ser uno de los tres personajes propuestos. A partir de ahí, tiras el dado de 20, compruebas en la tabla qué ha salido, realizas el reto indicado, marcas si has tenido éxito o no en la escala correspondiente y vuelves a empezar. Si sale un número que ya haya salido antes, vuelves a tirar el dado. ¿Y cómo saber si tienes éxito? Pues lees el evento y si requieren que se saque un valor, tendrás que tirar los dos dados de seis, sumarle tu habilidad específica requerida. Si el número es inferior al valor requerido, se considera un fracaso. En caso contrario, un éxito.

Los éxitos aumentarán la Tranquilidad del Claro y los fracasos aumentarán la Vigilia del Mentor, en ambos casos en una unidad, a menos que la diferencia sea de cinco o más, en cuyo caso aumentará en dos. Cuando la escala de Tranquilidad esté llena, habrás ganado. Si tu Mentor despierta, habrás perdido.

¿Y por qué he explicado todo esto? Pues porque está en inglés y me apetecía transcribir un poco las reglas para que lo podáis probar si os apetece.

Y ahora, vamos con las opiniones totalmente personales y totalmente subjetivas.

Cosas que me gustan:

  • Es corto. No es un juego largo al que le tengas que dedicar una tarde entera. Solo tu imaginación será la que te hará invertir más tiempo si quieres llevar los sucesos a un diario y describirlos con total precisión. En caso contrario, con la imaginacion como única compañera, en una media hora o menos el juego está terminado.
  • No tienes que pensar. Suena mal, lo sé, pero es que a veces no me apetece ni un juego tontorrón en el que no suceda nada, ni un juego duro en el que me tenga que devanar los sesos. Es simple. Eso es lo mejor.
  • Es bonico. Es muy cuqui, tanto por la ambientación como por el diseño del texto. Ambos me encantan.
  • Es original. El hecho de que el objetivo del juego sea no despertar a tu mentor es realmente inesperado, al menos para mi. Me reí mucho cuando lo leí.
  • Es gratuito. Ya que estamos, algo le dejé al autor por tomarse la molestia de hacerme pasar un rato muy entretenido, pero gratis es.

Lo que no me gusta:

  • No está es español. Ya creo que lo he dicho alguna vez: el inglés no es un impedimento para mí, pero me cansa tener que leer en inglés. Al menos es cortito y por eso le di una oportunidad en una noche tontorrona.

Cosas que no me explico por qué a otros no les gustan:

  • Es demasiado simple. Sí, ¿y? Me parece genial esa simplicidad que lo hacen ideal para momentos de necesidad de calma mental.

 

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