Her Odyssey. Partida 1. Día 13. Extraños compañeros.

No hubo amanecer que anunciar aquel día. El alba apareció tímida y cansada tras la furia de la tormenta, ocultándose entre nubes pesadas y oscuras que abrazaban la montaña como un manto viejo y desgastado. Las nubes descendían lentamente por las laderas, convirtiéndose en jirones de niebla que reptaban silenciosamente sobre las rocas húmedas, dejando una estela fría tras su paso.

Her Odyssey. Partida 1. Día 10. El ojo del cazador.

Saria intenta salir del bosque lo antes posible para evitar más ilusiones. Su cuerpo está cansado, pero su mente sigue alerta. Cada sombra, cada sonido de las hojas al moverse con el viento, le recuerdan lo fácil que es caer en una trampa en este lugar. Sin embargo, tras una larga caminata, el espesor de los árboles comienza a abrirse, y la tierra oscura del bosque da paso a un sendero de piedra y polvo.